Quienes Somos    Congresos    Acción Comunitaria    Familia    Afiliación    Docencia    Contacto Quehacer Femenino
15 de mayo de 2016 Homepage  
¿Cristianos light? Una pregunta

Solo uno de cada tres productos light lo es realmente. Si se analiza con detenimiento, la diferencia calórica entre un producto denominado light o liviano, y los que no lo son, es mínima. Cuando alguien denomina a un libro como light ¿podríamos suponer que es menos libro o casi libro? ¿Qué le falta a la leche light para ser muy leche y dejar de ser casi leche? Algunos, incluso, podrían pensar que medio-fuman un mediocigarro porque es light.

Si definiéramos el término light, diríamos que tiene que ver con carencias. Estrictamente hablando, lo light carece de peso. Sin embargo, esa carencia es sumamente positiva y sana, ya que de lo que adolece un producto light es, precisamente, lo que engorda, enferma, atrofia y mata al ser humano. Por lo tanto, lo light nos prolonga la vida y bienestar.

En términos eclesiológicos el fenómeno debería funcionar igual, sin embargo es a la inversa. Deberíamos despojar a la Iglesia de todo aquello que enferma, atrofia y mata la espiritualidad sencilla del ser humano. Pero en este ámbito religioso lo light está muy lejos de ser una etiqueta favorable o un "apellido" positivo. Cuando se define a un grupo religioso como light se debe entender que quien así lo define, lo ve como una agrupación sin profundidad, un cristianismo liviano, semidescristianizado o casi cristiano. Analicemos un poco, de forma sencilla, este popular fenómeno eclesiológico.

El resultante de este ejercicio es que cada Iglesia o expresión es light para la otra. No habrá ningún movimiento que no sea tildado de "liviano" o de carente de lo "pesado" por otra tradición.

Existen centenares de movimientos y tendencias cristianas legítimas en nuestro planeta. Cada una de ellas con características distintivas que nacen de una experiencia rica y profunda. Algunas son milenarias, otroas no cumplen los cien años. Pero todas viven su modus credere de forma diversa y profunda.

Cada expresión considera pesado lo que en su experiencia y tradición la define como Iglesia de Cristo. Así, por ejemplo, para algunos lo pesado radica en una experiencia pneumática (carismática) y para otros radica en el acervo litúrgico. La lista de éstas variables es casi infinita.

Volvamos a los ejemplos comerciales. Para un buen chef francés, la cocina de McDonald.s es definitivamente de poca monta, baja categoría, es decir no es "alta cocina" sino cocina "light". Paradójicamente lo que es considerado como cocina de poco peso para algunos, es en realidad lo menos "light" o más pesado en términos nutricionales.

Hagamos el ejercicio en forma directa con nuestras iglesias:
Para la Iglesia Luterana, son light las iglesias que no prediquen con suficiente profundidad y firmeza la doctrina de la Salvación por Gracia.
Para la Iglesia Pentecostal, son light aquellas iglesias que no experimentan suficientemente el "mover del Espíritu" o su predicación carece de "unción".
Para las Iglesias sabáticas, son, por supuesto, superficiales las iglesias que no guardan el sábado.
Para las iglesias de tradición Wesleyana es indispensable la predicación de la "doctrina de la Santidad". Son superficiales aquellas iglesias que no pongan suficiente énfasis en este punto.
Para los bautistas, una iglesia que no tenga un buen programa de Estudio Bíblico, le puede saber a vino mezclado con agua.

Podríamos continuar pensando en las iglesias de tradición ortodoxa, las iglesias ortodoxas autoacéfalas, las iglesias de confesión ortodoxa no calcedona, los nestorianos, la Iglesia Monofinista, la Ortodoxa Siriaca, la Iglesia Copta, Iglesia Católica Romana, la Iglesia Católica Vieja (que rechaza el Concilio Vaticano I), la Calvinista, las iglesias de la Comunión Anglicana y muchas otras.

El resultante de este ejercicio es que cada Iglesia o expresión es light para la otra. No habrá ningún movimiento que no sea tildado de "liviano" o de carente de lo "pesado" por otra tradición. Por lo tanto, es de esperar que normalmente seamos tachados de light por personas cuya vivencia religiosa está anquilosada en otro paradigma eclesial. Esto nos convierte en cristianos fanáticos, queriendo siempre eliminar las diferentes expresiones y obligando a los otros a vivir la espiritualidad como nosotros la vivimos, porque creemos que es la única, la correcta.

En palabras de Amos Oz:
"Creo que la esencia del fanatismo reside en el deseo de obligar a los demás a cambiar. En esa tendencia tan común de mejorar al vecino, de enmendar a la esposa, de hacer ingeniero al niño o de enderezar al hermano en vez de dejarlos ser. El fanático es una criatura de lo más generosa. El fanático es un gran altruista. A menudo, está más interesado en los demás que en sí mismo. Quiere salvar tu alma, redimirte. Liberarte del pecado, del error, de fumar. Liberarte de tu fe o de tu carencia de fe".
(Amos Oz, Contra el fanatismo)

José Pablo Chacón
Los palimpsestos, usado con permiso del autor.
Pastor Bautista. Vive en Costa Rica.
Autor de "El Decálogo, un canto de adoración" y Fundador de la Comunidad Interludio.

Extracto de nota extraída de Revista Quehacer Femenino Nro 230, página 21



Mujeres Bautistas Argentinas
Virrey Liniers 42 - Piso 4 | Capital Federal | Tel: 54 011 4864-2711 Int.120
Copyright 2011 Mujeres Bautistas Argentinas . Todos los derechos reservados

Content on this page requires a newer version of Adobe Flash Player.

Get Adobe Flash player